Rituales de apareamiento extraños en animales

Los seres humanos para atraer sexualmente a otros, por lo general, suelen usar las mejores armas de seducción (hablar de temas interesantes, cuidar la imagen personal, procurar ser atentos, etc).

Algunas especies del reino animal no usan técnicas tan sutiles. De hecho, algunas técnicas parecen bastante perversas.

Aquí os dejamos algunos ejemplos de conductas de apareamiento extrañas según el punto de vista de nuestra especie.

La viuda negra es el caso más conocido. En este caso, la hembra mata al macho y se lo come después de haber tenido sexo con él. Por suerte, sólo se aparean una vez al año.

Para las jirafas resulta un reto aparearse debido a su gran tamaño. El macho debe comprobar si la hembra está en celo. Para ello golpea a la hembra en las caderas y espera a que orine. Acto seguido prueba esta orina y si le sabe bien entonces empieza el proceso de cortejo.

Las hembras que pertenecen a la especie de la mantis religiosa suelen morder la cabeza de su pareja durante la relación sexual (esta acción contribuye a la entrega de esperma e incrementa las posibilidades de concebir).

Los chimpancés pigmeos están obsesionados con el sexo. Para ellos aparearse puede significar una forma de saludo, de resolución de problemas o de celebración cuando encuentran alimento. Es muy común que participen en prácticas homosexuales y en orgías.

Los ratones marsupiales cuando llega la temporada del apareamiento pueden pasarse hasta 12 horas consecutivas teniendo sexo. La lástima es que al final de la temporada mueren.

Las babosas de banano tienen un pene que iguala su tamaño corporal. Para poder fecundar es imprescindible que elijan una pareja de su mismo tamaño, sino el pene quedaría atrapado en el acto sexual y la pareja tendría que arrancárselo.

Las hembras serpiente de jarretera de flanco rojo desprenden una feromona que atrae a muchos machos para que se apareen con ellas. Finalmente se acaba realizando una orgía en la que pueden participar más de 100 serpientes macho y una hembra.

Los genitales de los caracoles se localizan en su cuello, detrás de sus ojos. Cuando dos caracoles van a juntarse lanzan unos “dardos del amor” que les permiten almacenar más espermas en su útero.

El loro de frente blanca besa a su pareja durante el acto. La rareza es que vomitan dentro de la boca del compañero/a durante el beso.

Los delfines se caracterizan por tener un pene retráctil que puede girar. Los machos usan el miembro para explorar objetos como si se tratara de una mano. Además, estos animales suelen aparearse varias veces al día ya que sólo tardan 12 segundos en eyacular.

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