Sexo anal ¡se acabaron los tabúes!

El sexo anal consiste en la estimulación y penetración del ano y el recto. Esta práctica se lleva a cabo por el ser humano, y otros animales, des del origen de su existencia y empieza a reconocerse en las leyendas romanas. Durante la historia el sexo anal se ha considerado como uno de los grandes tabúes, aunque actualmente se está normalizando su uso y ya se estudian los beneficios de su práctica.

Sólo a modo estadístico, hay que destacar que los últimos resultados de las encuestas que hacen referencia a este tema indican que aproximadamente el 40% de las parejas heterosexuales lo ha llevado a cabo en alguna ocasión y que su uso es la práctica más común después del sexo vaginal y el oral.

A parte de la satisfacción que puede generar romper un tabú, realmente en el ser humano realmente el deseo anal y este deseo produce un gran estimulo a la llevarlo a cabo.

El investigador alemán que descubrió el punto G, Ernst Gräfenberg, ya detalló en sus estudios que, en una pareja realizando el coito, la mejor posición para una estimulación sexual máxima era la penetración trasera (y no cara a cara) como usan el resto de cuadrúpedos. Con independencia de existir penetración o no, la visión de un ano y el rozamiento de esta zona erógena se convierten en una gran atracción sexual para ambos sexos.

Para acabar de entender porque esta práctica resulta tan placentera, tanto en hombres como en mujeres, hay que tener en cuenta que hay infinidad de terminaciones nerviosas en el ano. Anatómicamente estas terminaciones se parecen fuertemente al clítoris y pueden ser estimuladas con facilidad.

La próstata del hombre se encuentra en la parte delantera del recto y es una zona que también contiene un gran número de terminaciones nerviosas. En consecuencia, con la penetración anal se estimula precisamente esta zona y se convierte en una experiencia muy satisfactoria para el sexo masculino.

En las mujeres con la penetración anal se estimula la vagina y el útero des de un ángulo que no puede estimularse durante el coito convencional. En consecuencia, la penetración anal puede superar el placer producido por la penetración vaginal y puede incrementarse aun más si hay penetración simultánea de ano y vagina.

Así que, si de verdad quieres disfrutar y sentir sensaciones inigualables, deja de lado los tabúes y escucha las necesidades sexuales que tu cuerpo te pide.

Un consejo básico para la práctica anal es el uso de preservativo. La mucosa rectal es sensible a las infecciones por virus y bacterias. La mucosa absorbe todas las substancias que se depositan en el recto. Así que hay que prestar especial atención a realizar la práctica teniendo en cuenta la máxima higiene posible.

Además, el ano y el recto no segregan lubricación natural, a diferencia de la vagina por ejemplo. Por lo tanto, el uso de lubricantes se considera indispensable. De otra manera, sería muy fácil producir desgarros y fisuras anales en la penetración, puesto que estos músculos, además, no pueden dilatarse naturalmente con facilidad.

Dicho esto, a continuación apuntamos unas cuantas prácticas, ordenadas para producir una sensación progresiva de placer, que ayudan a potenciar las sensaciones en las relaciones sexuales.

  • El anilictus. Si estás en pareja empieza lamiendo sus zonas erógenas y continúa por el contorno del ano hasta finalizar en el mismo ano. Si quieres estimularte a ti mismo también existe un simulador de sexo oral perfecto para lograr este tipo de estimulación.

 

 

  • Estimulación con el dedo o con un juguete sexual especialmente diseñado para este uso. La clave está en introducir lentamente el dedo o el juguete en el ano. Será especialmente satisfactorio si se trata de un consolador bien lubricado. Es importante iniciar la práctica de manera muy suave y posteriormente realizar un movimiento circular para poder habituar el esfínter a la penetración y relajar la zona estimulada. Posteriormente, seguir penetrando más profundamente pero siguiendo las mismas instrucciones descritas. Esta práctica es muy estimulante y puede practicarse antes del sexo anal o mientras se produce penetración vaginal o sexo oral.

 

 

  • Penetración anal: Es importante que la persona que vaya a ser penetrada esté en una posición en la que se sienta cómoda (acostada bocabajo, acostada de lado, de pie, encima de la pareja…). Después se tendrá que lubricar muy abundantemente el pene (o el ajustable que realice la misma función) y el ano y, de esta manera, ya se podrá empezar con una penetración muy suave. Inicialmente, la introducción del pene o el ajustable será parcial y, poco a poco, se irá avanzando con dicha penetración. Hay que prestar especial atención en el estado emocional de la persona penetrada analmente. Si se siente dolor, o la zona no está suficientemente relajada, es preferible retroceder y volver a empezar con el mismo proceso hasta que la penetración sea completamente satisfactoria. Una práctica que puede ayudar en la mujer es estimular simultáneamente el clítoris para incrementar el placer. Una vez alzando el orgasmo la penetración anal finalizará suavemente.

 

 

Si seguís estas instrucciones seguro que tú y tu pareja disfrutaréis al máximo de vuestra sexualidad. ¡A qué esperáis para comprobar los beneficios del sexo anal!.

Un pensamiento en “Sexo anal ¡se acabaron los tabúes!

  • 26/08/2011 en 13:24
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    Muy buen articulo! un sexo anal realizado con mucha paciencia y con buena lubricacion y seguridad, el sexo anal es sumamente placentero y espectacular… eso si hay que lubricarlo muy bien y con buenos lubricantes de buena textura.

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