¿Algunas veces sientes dolor al mantener relaciones sexuales?

Tanto para el hombre como para la mujer es común sentir dolor, algunas veces, mientras se mantiene relaciones sexuales. Este dolor puede darse en diferentes momentos del acto sexual: en la penetración, durante la erección, durante la eyaculación o, incluso, después de la actividad sexual. El problema está en que el dolor continuado puede hacer perder el interés por la actividad sexual.

¿Cuáles son las causas más comunes para estos dolores?

  • Irritación genital por uso de ciertos jabones o productos de higiene.
  • Resequedad vaginal o muy poca lubricación (puede pasar cuando la estimulación erótica no es suficiente).
  • Un diafragma mal puesto.
  • Reacción al látex.
  • Hemorroides.
  • Infecciones urinarias.
  • Infección vaginal.
  • Verrugas genitales o alguna otra infección genital.
  • Relaciones sexuales demasiado recientes a un parto o después de una intervención.
  • Menopausia.
  • Uso de algunos medicamentos.

¿Cuál es la mejor recomendación?

La mejor prevención para estos problemas es la buena higiene, unos cuidados médicos acertados, una estimulación erótica adecuada y un uso acertado de lubricantes. Si se siguen estos consejos no tendrían porque producirse grandes problemas.

¿Qué soluciones caseras podemos llevar a cabo para no sufrir el problema?

Para aquellos casos que existe poca lubricación natural es tan fácil solucionar el problema como usar lubricantes externos. Es importante no usar vaselina como lubricante sexual puesto que no es compatible con el látex (hace que se rompa), no es hidrosoluble y puede fomentar las infecciones vaginales.

Para las mujeres que hayan dado a luz recientemente será adecuado esperar por lo menos 6 semanas después del nacimiento del bebé para reanudar la actividad sexual. Además será muy importante que la pareja sea muy paciente y que, sobre todo al principio, se use lubricante externo.

En caso de haber llegado a la menopausia, y comprobar que los lubricantes externos no funcionan, será importante consultar con el ginecólogo qué cremas pueden ayudar (seguramente alguna con estrógenos).

En los casos de hemorroides será conveniente usar antiinflamatorios específicos para el problema y ablandadores de heces.

Para las infecciones urinarias, las infecciones de transmisión sexual o las infecciones vaginales sin duda habrá que consultar al médico para recibir medicación específica bajo receta.

Generalmente con estos pequeños trucos todos los problemas habrán finalizado. Pero si el dolor persiste o aparecen otros síntomas como sangrado, lesiones genitales, períodos menstruales irregulares, contracción involuntaria del músculo vaginal u cualquier otro será adecuado que acudáis a vuestro médico para que os haga una exploración en profundidad.

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