¡Recientes estudios revelan que la píldora anticonceptiva suprime el deseo sexual!

Aquellas mujeres que usan la píldora como método anticonceptivo puede que, además de eliminar los embarazos no deseados, estén suprimiendo también el deseo sexual a largo plazo.

Anteriormente ya se había realizado algún estudio en este sentido y se había determinado que la píldora anticonceptiva hacía menos probable la excitación y reducía la lubricación (provocando que la penetración sea dolorosa). Sin embargo, aunque esta información es de sobras conocida, los ginecólogos al recetar estas pastillas generalmente no informan a las pacientes de estos efectos secundarios, escudándose en el hecho de que los efectos secundarios son diferentes para cada caso.

Estudios más recientes indican además que la píldora no solo suprime el deseo mientras se ingiere sino que lo hace durante muchos meses posteriores a haberla dejado de tomar. Al parecer la pastilla anticonceptiva aumenta los niveles de una proteína muy importante en este proceso. Leer más

Estudio sexual: las lágrimas femeninas disminuyen el deseo sexual en los hombres.

¿Quién no recuerda una escena romántica de alguna película mítica en la que un hombre ve llorar a una mujer y el muy galán la abrazaba para dar paso a una escena de pasión desenfrenada? Pues resulta que, después de analizar los resultados de un estudio científico sexual, se demuestra que este cliché es completamente falso.

El estudio sexual realizado en el Instituto Weizmann en Israel demuestra que las lágrimas femeninas tienen un efecto negativo en el deseo sexual de los hombres. Más específicamente, el estudio detalla que el hombre disminuye su deseo sexual en contacto con las lágrimas femeninas. Es decir, las lágrimas producirían el efecto contrario al que produce un perfume de feromonas.

Para llegar a esta conclusión se seleccionó un conjunto de hombres y mujeres. A las mujeres se las puso a mirar películas tristes para que empezaran a llorar. Después de esta experiencia, a cada hombre del grupo masculino se le facilitó una solución salina que debía oler. La mitad de hombres tenía una solución salina de laboratorio y a la otra mitad se les dio las lágrimas de las anteriores mujeres. Ninguno de los dos grupos sabía qué tipo de solución estaba oliendo y en todos los casos se declaró que la solución era inolora (como es obvio). Leer más